domingo 15 de enero de 2012

Las imágenes del crucero Costa Concordia publicadas en CadenaSer.com

Hoy comentábamos lo ilógico que nos resultaba que un crucero de esas dimensiones pasara por ese canal tan complicado sólo por dar un "espectáculo". El espectáculo sin duda ha sido terrible: 6 personas fallecidas, numerosos heridos y aún los equipos de salvamento trabajan para buscar a una decena de personas que continúan desaparecidas.

Las imágenes que hoy ha publicado Cadenaser.com son espectaculares, ver una nave de estas dimensiones encallada no es habitual:

sábado 14 de enero de 2012

Según los Reyes y los puntos obtenidos...

Carbón... pero de colores para animarnos.


Encalla un Cruzero en Italia y las consecuencias son graves

Fuentes de prensa informan de 6 muertos y más de 30 heridos.
Ver la noticia aquí: http://goo.gl/TZeCB

Estamos acostumbrados a ver a estos gigantes en nuestros puertos pero a veces volvidamos que no son nda fáciles de maniobrar en puertos turístico en donde un fallo o una mala señalización pueden acarrear costes personales tan graves.

Es pronto para conocer las causas pero, todos hemos entrado a un puerto por la noche y por familiar q sea siempre es complicado tengas la eslora q tengas.

jueves 1 de diciembre de 2011

Los puntos clave Volvo Ocean Race 2011-2012 Etapa 1

Hoy se publica en la Web oficial de la regata un post que resume perfectamente cuáles han sido los puntos claves de esta primera Etapa que ha sido realmente emocionante, al menos, desde mi punto de vista.

Hemos tenido desde el día 0 emoción y retos. El Mediterráneo se comió 2 barcos y el paso del Ecuador no fue precisamente un paseo.Las estrategias arriesgadas pasaron por brillantes y más tarde quedaron en eso, en una anécdota. Pero este es mi resumen en un par de líneas aquí tenéis el buen resumen:

http://www.volvooceanrace.com/es/Los-puntos-clave-de-la-Etapa-1/4258/news.html

Gracias por seguir con nosotros la evolución de esta primera etapa y os animamos a continuar con nosotros para la siguiente etapa y sobre todo animaros a comentar!

martes 22 de noviembre de 2011

Puma se retira con el mástil roto




Puma ha tenido que retirarse tras que su mástil no aguantó los vientos que han encontrado en la última parte de la primera manga cuando ponían marcha a la isla de Tristán de Acuña.



El Puma en el último parte iba segundo y tras esta rotura han tenido que retirarse. Ya quedan sólo 3 embarcaciones para recorrer las últimas millas (aproximadamente unas 1800 millas). 

domingo 20 de noviembre de 2011

Bonita reflexión.

Borrascas perfectas

XLSemanal - 07/3/2011

He leído con atención tu carta. Hablas del mar y también de la borrasca en que te ves, de la incertidumbre y de la vida. Deduzco que eres muy joven, y hay algo que quisiera contarte sobre eso. Yo tengo 59 años y amo el mar, pero ya sólo navego por el Mediterráneo. Pasó la edad en que me seducían otros mares y otras costas. Con canas en la barba y arrugas en la cara acabé confirmando que mi verdadera patria es ese lugar viejo y sabio, memoria de velas blancas y naufragios, por donde vinieron los héroes, los dioses y las antiguas leyendas que me educaron con rumor de resaca, en playas donde, al fuego hecho con madera de deriva, hombres de manos encallecidas por remos y redes, piel curtida y ojos quemados de sal, fumaban tabaco negro, hervían calderos de arroz y asaban sardinas. Quien no conoce de esas aguas más que las orillas, las cree siempre apacibles, azules, de mansos amaneceres y rojas puestas de sol. Ignora que algunos de los más furiosos temporales pueden desatarse en ellas sin previo aviso: el mar golpeando de manera despiadada, voluble y traidor.

En realidad, ningún mar es mala gente. Es el viento el que lo hace peligroso y mortal. Pero, a diferencia del Atlántico, donde los temporales pueden a veces prevenirse en intensidad, trayectoria y duración, y donde la ola suele ser larga y tendida, más gobernable, el Mediterráneo desata su furia de improviso, con vientos inesperados y una ola corta, asesina, que machaca los barcos y agota a quienes los tripulan. Viví entre marinos desde niño, y me crié con relatos de buques y mar. Nunca olvidé el respeto con que viejos capitanes, curtidos en todos los océanos, hablaban de la mar terrible que los temporales del norte levantan en el golfo de León. Después, con el paso del tiempo, yo mismo tuve ocasión de comprobar en persona cómo es capaz de golpear el azul Mediterráneo cuando se torna malhumorado y cabrón. Cuando se pone barbas grises.

De una de esas situaciones hablé aquí alguna vez: fue a bordo del petrolero Puertollano, navidad de 1970, y tuvimos una mar horrorosa doblando el cabo Bon, frente a la costa de Túnez, con olas de diez metros y viento que en la escala Beaufort se conoce como temporal duro, de fuerza 10. En otras ocasiones tampoco escapé a los temibles mistrales del golfo de León o a las noroestadas duras del canal de Cerdeña; con la angustia que supone, en esos casos, estar al mando de tu propio barco, tomando las decisiones, y que éste sea un velero con tripulantes de cuyas vidas eres responsable. Y te aseguro que un mistral de fuerza 8 pegando en la amura de estribor durante horas, con sólo una trinquetilla arriba, la mayor reducida al último rizo y el barco -valiente, fiel y marinero, bendito sea- navegando a ocho nudos escorado hasta el trancanil, dando pantocazos, macheteando entre rociones y rachas la maldita ola corta mediterránea, es algo que, por mucho que ames el mar, puede hacerte renegar de él, de los barcos y de la madre que te parió.

Sin embargo, hay algo bueno en eso. Cuando todo acaba felizmente, si el barco navegó bien gobernado y estás a salvo en aguas tranquilas, hay algo que caldea tu espíritu con legítimo orgullo: pasaste la prueba. Llevaste a puerto el barco, a los tripulantes y a ti mismo. Eres marino. Hiciste las cosas como debías, y ahora estás a salvo. Librado a tus propias fuerzas, con los dientes apretados, sin aspavientos, estuviste allá lejos, donde nadie puede decir basta, oigan, paren esto que me bajo. Y, por mucho título de capitán de yate que tengas en casa, posees el mejor certificado náutico del mundo: saliste vivo, con tu barco. Porque si es verdad que el mar, cuando se lo propone, acaba matando a cualquiera, incluso al mejor marino, también es cierto que primero liquida a los torpes, a los arrogantes y a los imbéciles; a quienes carecen de la suficiente experiencia o la humildad -que allí son sinónimos- para comprender que el mar, reflejo exacto de la vida, con sus borrascas imprevistas y sus arrecifes acechando en alguna parte, es lugar peligroso. Y que una saludable y constante incertidumbre, la desconfianza de quien se sabe siempre en territorio enemigo, ayuda a mantenerse vivo.

Y, bueno. Eso es todo, o casi. Sólo quería decirte que, lo mismo que el mar, espejo de la vida, también la tierra firme -engañosamente firme- tiene borrascas perfectas que discurren por el corazón del ser humano, probándolo, tanteando su resistencia y su coraje. Y que no hay mejor adiestramiento y ojo marinero para enfrentarse a ellas, aparte una saludable incertidumbre, que la lucidez, la tenacidad y la cultura. Ellas te ayudarán a sobrevivir entre tus particulares temporales de fuerza 8. Y en el peor de los casos, si no queda otra, a perderte con tu barco luchando hasta el final, silencioso y sereno como un buen marino. Con el consuelo de que lo hiciste todo lo mejor posible.


jueves 17 de noviembre de 2011

Tradiciones náuticas



Reza la tradición que la primera vez que un navegante cruza el ecuador, debe pedir permiso al rey Neptuno. A bordo de los cuatro Volvo Open 70 navegan en esta Etapa 1 siete primerizos. Cinco de ellos ya han presentado sus respetos al rey del mar…
Leído en:
http://www.volvooceanrace.com/es/A-merced-del-rey-Neptuno/4057/news.html